Tras el inicio de la crisis sanitaria, todos nos vimos sorprendidos por un cambio repentino. Nuestras rutinas se vieron alteradas hasta el final de la cuarentena, o, tal vez, para siempre. Con un buen tiempo libre de mi parte, resolví recibir el consejo que daban por las redes sociales: «Pues, hombre, vea series en Netflix». Entonces, decidí acceder a mi cuenta y buscar una buena producción para «aprovechar” el tiempo. Disfruté algunas películas, pero pronto me vi abrumado por la cantidad de oferta audiovisual que tiene esta aplicación, y, tras varios días de indecisión, decidí volver a ver una serie que me gustó mucho años atrás cuando la ví: Breaking Bad. Para los que no han visto esta serie, cuenta la historia de Walter White, un maestro de química de una secundaria en la ciudad de Albuquerque, en el estado de Nuevo México, el cual acaba de contraer cáncer, poco después de conocer que su esposa esperaba un segundo hijo. Walter también trabajaba en un lavadero de carros para hacer ingresos extra y era denigrado por su jefe. Tras acompañar a su cuñado, quien trabajaba en la DEA, a hacer una redada en un operativo antidrogas, descubrió que uno de sus estudiantes, Jesse Pinkman, estaba involucrado en el negocio de las drogas. Walter decidió buscar a Jesse y proponerle iniciar un negocio de producción y distribución de metanfetamina, con el objetivo de generar solamente los recursos necesarios para que su familia pudiera vivir bien una vez muriera de cáncer. Sin embargo, este plan inicial se salió de control y dio pie a la trama de toda la serie.

Empecé de nuevo a ver dicha serie, y ya varios capítulos inmerso en ella, el cargo de conciencia empezaba a ocupar mi mente, pues ya había otro grupo de personas en internet que abogaban por hacer ejercicio en casa, leer libros, ver buenos documentales, compartir en familia y, en general, aprovechar el tiempo libre para crecer. Sin embargo, seguí viendo la serie; pero ahora tenía una misión, detectar que lecciones estaba aprendiendo y justificar la inversión de tiempo que estaba haciendo para ver los 62 capítulos de esta producción. Tras ponerme este objetivo, rápidamente empecé a detectar lecciones de negocios y de vida inmersas en su contenido. Aquí les hago una recopilación de algunas conclusiones que saqué, que se convirtieron en lecciones de vida para mí y que espero haga lo mismo por ustedes.

1. El poder de la urgencia: ¿Qué llevó a Walter White volverse un narcotraficante? Su cáncer y su estrés al saber que pronto moriría y que su familia prácticamente quedaría en la pobreza. Tras esta urgencia, Walter tuvo que salir de su zona de confort y empezar a pensar en estrategias para lograr ahorrar un dinero y, así, dejar a su familia mejor protegida una vez muriera. La lección clave aquí es que posiblemente si Walter no hubiera contraído cáncer, no hubiera tomado los riesgos que tomó para mejorar su situación económica. En este punto también se me viene a la mente el poder de la urgencia en diferentes situaciones de la vida, como, por ejemplo, un plazo para entregar un trabajo en la universidad, para entregar un reporte en la empresa, para terminar una obra de construcción, o para declarar nuestros impuestos. Seguramente, si no tuviéramos estos plazos por cumplir no lo haríamos en los tiempos establecidos o seríamos mucho más laxos para cumplir con lo que se nos pide. 

La lección aquí es, entonces, si estamos en una zona de confort procuremos ponernos objetivos con un plazo determinado y con unas consecuencias por el incumplimiento. Básicamente crear urgencia de forma artificial.

2. Hay que tratar bien a los subalternos: También en el inicio de la serie vimos como el dueño del lavadero de carros, Bogdan Wolynetz, trataba muy mal a Walter White, hasta el punto de hacerlo renunciar y dejar el lugar de trabajo de una forma brusca y con un resentimiento tal, que más adelante en la serie, traería sus consecuencias para para el dueño del lavadero. Ya una vez Walter White había conseguido suficiente dinero a través del narcotráfico y contando con el apoyo de su esposa, decidieron comprar el lavadero, para paradójicamente lavar dinero. Tras la negativa del dueño de vender el lavadero, Walter, su abogado y su esposa deciden diseñar un plan para mostrar el lavadero como el culpable de contaminar con sus aguas residuales los sistemas de desagüe de la ciudad. Como consecuencia Bogdan tuvo que venderles el lavadero por mucho menos dinero de la valoración de mercado. 

Conozco muchas personas que van día a día maltratando a sus subalternos, denigrando su labor como empleados, manteniéndolos en un estado de tensión permanente, casi que chantágeandolos con sus trabajos y aprovechándose de las necesidades de las personas. La lección aquí es, trata bien a todo el mundo y especialmente a tu subalternos y empleados porque de cierta forma ellos son los causantes de tu éxito o fracaso, y un empleado resentido regresara tarde que temprano a resarcir el dolor de alguna manera. 

 


 

3. El poder de tener un producto de alta calidad: Los conocimientos de química de Walter White le permitieron desarrollar la metanfetamina más pura del mercado y de mayor calidad. Una vez su producto llegó al mercado su fama se esparció rápidamente y generó una gran demanda por su trabajo. Durante la serie, otros tipos de metanfetamina de la competencia aparecieron, sin embargo, de menor calidad y, por ende, menos apetecidas. 

En la universidad de negocios siempre nos enseñan 2 estrategias para posicionar nuestro producto en el mercado: la estrategia de bajo costo y una estrategia de diferenciación. La lección aquí es que si queremos que nuestro producto o servicio sea apetecido en el mercado y trascienda en el tiempo, debemos buscar aplicar o adoptar una estrategia de diferenciación. 

 

 

4. Escoger bien los socios: Una vez se escoge un socio es muy difícil dar marcha atrás. En el caso de Walter White, debido a la premura por la que estaba pasando, básicamente su única opción de socio que tenía en el momento era Jesse Pinkman. Al principio todo iba bien, pero a medida que su negocio ilegal crecía, de igual manera crecían sus problemas; la inmadurez de Jessie puso a Walter contra las cuerdas en muchas ocasiones. 

En los negocios legales no es diferente, es común ver relaciones y empresas direccionadas al fracaso por entablar sociedades inadecuadas. Una mala sociedad puede traer problemas bastante graves a la empresa, además de traer un desgaste mental y emocional, que genera perdida de energía que podría estar direccionada al crecimiento de la misma.

 

 

5. El poder del marketing: La famosa Blue Sky se convirtió en la “marca registrada” de la metanfetamina producida por Walter White y Jesse Pinkman. Gracias a la calidad de su droga y su particular color azul, el posicionamiento de esta droga ilegal en el mercado fue prácticamente de inmediato, generando un reconocimiento de marca que rápidamente se esparció por gran parte de Estados Unidos. En algunos momentos en la serie aparecieron otras metanfetaminas azules de menor calidad y sin embargo no afectaron la demanda por la Blue Sky. 

La lección acá es que la calidad, combinada con una estrategia de marketing apropiada, es clave para posicionar un producto en el mercado; además de proteger, nuestras creaciones de imitadores baratos que, sin ninguna duda, aparecerán para competir con nuestras ideas.

 

 

6. La pasión: Claramente la pasión de Walter era la química, tal motivo le llevó a desarrollar un conocimiento súper especializado en su profesión de químico. Gracias a esa pasión pudo desarrollar el gran producto de calidad que solo una persona muy experta lo podría hacer. 

La lección inmersa aquí es que como personas y empresarios debemos dedicarnos a aquellas actividades que más nos apasionan, para los cuales estamos diseñados, las cuales hacemos con naturalidad, aquellas actividades de las que no podemos parar de hablar, de las que queremos estar haciendo permanentemente; y solo de esta forma podremos desarrollar ideas, productos y servicios que le sirvan de mejor manera a la sociedad.

 

 

7. El poder de los canales de distribución: Una vez Walter y Jesse empezaron la producción de metanfetamina y conociendo que tenían un producto supremamente especial, el reto era hacerla llegar al mercado, de tal forma que alcanzarán un gran número de consumidores. Inicialmente comenzaron a distribuir su droga a través de pequeños dealers; pero, a medida que la respuesta por el producto fue aumentando, debieron pensar en otra estrategia de distribución de su producto para crecer en el mercado. Es importante aquí también mencionar la decisión que tomaron de delegar el proceso de distribución a otras personas y solamente dedicarse a la producción de metanfetamina de alta calidad. 

Así mismo, en los negocios legales, no debemos querer hacerlo todos nosotros, la lección aquí es enfócate en lo que sabes hacer mejor, en lo que tienes vocación, en lo que tienes un don natural y delega los demás procesos en los cuales no eres muy competitivo o no disfrutas tanto.

 

 

8. La familia lo es todo: La razón principal por la que Walter White decidió iniciar una vida en el crimen fue su familia. El pensamiento de que iba a morir pronto lo llenó de angustia y de ansiedad a tal punto que lo llevó a volverse un criminal. La familia es un gran motivador para llevar a cabo una actividad profesional o una empresa, como lo dice Gary Vaynerchuk en su libro Crush It: «La familia es lo primero». 

La lección aquí es que la vida de un criminal no es nada sino puede estar cerca de su familia. Recuerdo la vida de Pablo Escobar, que en sus últimos días a pesar de tener todo el dinero del mundo no podía disfrutar de su mayor riqueza, su familia. La lección aquí también es que de nada sirve tener una carrera o una empresa exitosa económicamente sino podemos disfrutar de estos resultados con las personas que más queremos. Otra lección importante, es que en nuestras empresas no podemos permitir que el fantasma de la ilegalidad ingrese, porque fácilmente podríamos terminar privados de la libertad y causando un gran dolor familiar.

 

9. El crimen no paga: Walter White no pensó que una vez inmerso en el crimen ya no había vuelta atrás y que había comenzado un viaje sin regreso. Si bien Walter desarrolló una serie de aptitudes cuando empezó su vida criminal, siempre las usó precisamente para cometer crímenes.  

La lección aquí es qué debemos procurar por atravesar esas barreras del miedo para crecer como personas y como profesionales, claro está, en el desarrollo de actividades legales. Finalmente, podemos concluir que el crimen no paga, porque todo el esfuerzo y todos los riesgos que Walter asumió a través de la serie, no rindieron ninguno de los frutos que él esperaba. Si bien acumuló mucho dinero, al final su familia terminó viviendo en unas condiciones muy humildes y señalados por la sociedad de Albuquerque. Otra lección aquí es que las personas que consiguen riqueza de una forma ilegal tarde que temprano, terminan muertos, en la cárcel o, en el mejor de los casos, muy pobres.

 

10. Pensar en grande: En el momento que Walter y Jessie pensaron en grande, todo empezó a cambiar. Tan pronto tenían un producto de alta calidad y muy diferenciado, se dieron cuenta que podrían alcanzar mercados mucho más grandes y generar mucha más riqueza. Si ellos hubieran decidido seguir produciendo y distribuyendo su Blue Sky de la manera en la que empezaron, los resultados de su empresa criminal se hubieran estancado y no hubiera generado la riqueza que generaron. 

Si el objetivo con tu empresa es crecer se debe pensar en grande. Tal como dice T Harv Eker: «Apunta a las estrellas para al menos pegarle a la luna». 

En conclusión, las actividades criminales, en general, muestran la utilización de muchos conceptos de negocios que son usados para el logro de los objetivos incorrectos; pero como se demuestra, así estos conceptos sean usados para hacer el bien o el mal, por lo general arrojan unos resultados positivos en el logro de los objetivos. El fin de este artículo, obviamente, no es incentivar el crimen, por el contrario, es llevarlos a ustedes a pensar cómo algunos de estos conceptos pueden ser usados en su vida personal y en sus emprendimientos; eso sí, dentro de la legalidad. 

Todas las fotos fueron tomadas de la serie Breaking Bad en Netflix.

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